¿Realmente es tan buen momento para opositar a juez o fiscal?

Sí, lo es. Y no siempre se ha podido decir lo mismo. Durante estos más de treinta años como preparador –y, antes, como opositor–, no siempre se hubo convocatorias. Cuando sí, cien plazas para unos cuatro mil. Complicado.

Pero las cosas fueron evolucionando a mejor. Si bien el cuerpo de opositores se mantenía en líneas generales, quizás algo a la baja, las cien plazas por año se fueron consolidando.

El aspirante sabía que entraba en un mundo complejo, pero estable. Podía contar con una convocatoria al año y con unas fechas de examen más o menos precisas.

Estas cambiaron, es verdad y la pandemia no ayudó, como en todo. Sin embargo, las convocatorias, últimamente, suelen publicarse en octubre o noviembre, el test a mediados de febrero y, a partir de ahí, según apellido, el primero oral va antes de verano o después, acabando todo en octubre aproximadamente.

Bien, pues si tenemos una convocatoria anual, en los últimos años esta ronda las 200 plazas, con lo que la ratio 1/20 se generaliza y no es que haga esto más fácil, pero sí más accesible (lo que, en realidad, viene a ser lo mismo, porque no se están dejando plazas sin cubrir).

¿Cuál es la tendencia actualmente?

¿Y qué se comienza a notar, pero claramente? Que los jueces se están jubilando mucho más que antes. Los motivos son varios y ahora no vienen al caso. Es más, el del cansancio puede llevar al aspirante a desanimarse, sin darse cuenta que décadas de servicio afectan lo mismo a un juez que a un médico.

No importan, insisto. En lo que debe centrarse, el que valora opositar a juez, fiscal o letrado, es que no sólo entra en una línea de trabajo consolidada, con unas convocatorias estables, sino cada vez más numerosas.

La AJFV acaba de publicar un estudio y resalta un hecho: en España, cada cuatro días se jubila un juez.

Es una grave tendencia para el servicio público, pero algo que al aspirante le beneficia, no cabe duda. Es más, casi la mitad de las jubilaciones están siendo voluntarias, lo que convierte el fenómeno en epidemia, si se me permite la expresión.

Hablemos en números

La asociación, en su estudio, presume que en el periodo que va de 2022 a 2031 se habrá jubilado el 33% de la Carrera Judicial. Lee bien: en 9 años, la tercera parte de los jueces van a jubilarse. Casi 1.800 jueces, casi 1.800 plazas, entonces. Ojo, más las que se generen por las necesidades habituales (especialmente, incrementos poblacionales o excesiva carga de órganos).

Lo mismo puede decirse de los fiscales. Y sobre los letrados, un estudio de CNLAJ advierte de la desertización de la carrera, exigiendo que en los próximos 5 años se convoquen 1.704 plazas, es decir, 340 por año.

El estudio de la AJFV, citando fuentes del propio CGPJ, considera imprescindible que se incorporen casi 6.500 nuevos jueces a la Carrera en la próxima década, lo que supone que se oferten entre 310 y 320 plazas anuales durante el decenio 2023-2032.

Ya ves.