¿Tienes madera para intentarlo?
Ser o no ser…

Volvería a opositar. Si tuviese cien vidas, en las cien volvería a hacer lo mismo. Claro, dirás, las aprobaste. Cierto. Y hace mucho. Pero, de veras, merece la pena.

Estás en la Facultad y no sabes si el master o ser juez o fiscal. Dudas, incluso, si una u otra y eso te lleva a pensar si no te estás confundiendo y que lo mejor es ser abogado. Es normal. Incluso, que se te pase por la cabeza que la Escala Ejecutiva de la Policía Nacional también puede ser un objetivo.

…He ahí el dilema

Vale, dudas. Bien. Es eso del piensas, luego existes. Meterte en una empresa como la de las oposiciones, para ser algo que aún no tienes claro… Que sí, que sí, que te lo puedes preguntar una y mil veces.

Prueba. Es cuestión de un mes y un libro. Si te gusta, ya veremos si tú a mí. Porque esta es una relación de dos y, si no te veo, pues no pasa nada, te lo digo y listo.

¿Valgo o no? Esa es la cuestión

En toda entrevista veo, en la cara del aspirante, su emoción y su incertidumbre. Hay ilusión y, a la vez, miedo. Es un temor a lo desconocido. Una reacción natural, pero que no puede llevarte a estar a la defensiva.

Opositar no es difícil. Es duro, porque vives como si estuvieras todo el curso en abril. Pero es que te vas acomodar. No lo dudes. Te vas a acostumbrar, te va a parecer hasta cómodo. Y mi obligación es captar esa sensación y volverte a espolear.

Sí, debes dudar, debes buscar, debes comparar y debes optar. Son ya decisiones de adulto, de esas en las que ya, los demás, sólo opinan y en la que no te puedes dejar otra cosa que aconsejar.

Opositar está bien. A estas carreras, más. Es un momento excelente para empezar. El miedo te va a desaparecer muy pronto. El miedo a decidir bien, claro, porque los miedos te volverán a surgir, por otros motivos.

Vales, porque casi todos valemos

Y, si no, espero que tu preparador te lo diga, que te sea leal, sincero, que no te vea como una fuente de hacer caja. Por mi parte, quiero que tengas la absoluta seguridad de que lo último que quiero es engañarte.

Esto va de que recibas unos servicios muy complejos, muy serios, profesionalizados y adaptados a ti. Como preparador, he de hacer que te instales y que vivas en las oposiciones de forma que llegar al triunfo sólo sea cuestión de suerte, una suerte que también te intentaré enseñar a controlar, lógicamente, en parte.

Vas a tener vida propia, calma

Hay momentos para todo, para el ocio y para el negocio, durante las oposiciones. Claro que puedes salir los fines de semana, no te asustes. Lo que pasa es que tu ocio debe ser negociado, no puede quedar al tuntún. Y tendrás vacaciones y navidades y te podrás ir tres días a Andorra. No pasa nada, siempre que cumplas los objetivos de cada momento, que son distintos y variables, en función de la materia del temario y de tu capacidad evolutiva.